Impotencia primaveral.

Aquí estoy sentada entre lozas y matorrales, entre un sol dulce y suave y unos sonidos de pájaros preciosos que me anuncian que la primavera ha llegado. Mi cuerpo grita desde su nido y mi piel está regocijada del encuentro. Yo grito mi alegría por dentro, el hecho de saber que dejaré mis envolturas en el guarda…

Desconfianza social

Disculpa que te interrumpa dentro de tu preocupación, pero te darás cuenta: No soy una chica.

Historias de Invierno. La espera

Tomemos la llave, abramos el poder de echar abajo las puertas mientras dejamos que nuestro cabello despeinado y altivo se enrede un poco entre nuestros dedos y nos permita ser libres