Desconfianza social

Disculpa que te interrumpa dentro de tu preocupación, pero te darás cuenta: No soy una chica.

Historias de Invierno. La espera

Tomemos la llave, abramos el poder de echar abajo las puertas mientras dejamos que nuestro cabello despeinado y altivo se enrede un poco entre nuestros dedos y nos permita ser libres